Así Bitcoin alcanzó a las instituciones

Desde Tesla hasta el fondo de inversión más grande del mundo, Bitcoin es el nuevo activo vanguardista que está en la mira de los mayores gestores de dinero de la actualidad. Sin embargo, esto no siempre fue así. La adopción temprana de Bitcoin empezó a percibirse como una inversión especulativa, catalogada numerosas veces como una burbuja desconfiable. ¿Por qué Bitcoin pasó de ser descartado a incluido en las carteras más imponentes del mundo?

Durante 2017, Bitcoin pasó de valer 1000 a 20 000 dólares, y este impresionante crecimiento llamó la atención de muchos referentes del mundo financiero. Desde los inversores con mayor trayectoria, una gran parte de las opiniones se dirigieron hacia la desconfianza por un activo que crecía a gran escala, pero que su sustento económico no era del todo claro o comprendido. Este desconocimiento terminó creándole una mala fama inicial a Bitcoin en algunos sectores.

Durante diciembre de 2017, Jaime Dimon, CEO del reconocido banco JPMorgan, dijo que Bitcoin era “un fraude”. También aseguró que la moneda “no iba a funcionar” y declaró que si encontraba a alguno de los empleados del banco operando con criptomonedas, “lo despediría en un segundo”.

Llegó el 2018, y Bitcoin empezó su descenso. El período bajista de BTC llevó su precio por debajo de los 4000 dólares y la corrección fue un momento oportuno para que aún más dirigentes financieros se sumaran a las críticas.

En 2018, Warren Buffett, ampliamente conocido como el “mejor inversor de la historia”, llamó a Bitcoin “veneno de ratas al cuadrado”. Su declaración se dio por el mes de mayo, cuando Bitcoin se encontraba un 50% por debajo de su precio máximo histórico hasta el momento.

De la misma forma que Warren y Jaime, un estratega de BlackRock, el gestor de activos más grande del mundo, advirtió en 2017 que “quien invierta en Bitcoin debe estar preparado para perderlo todo”.

¿Cuándo fue que Bitcoin ganó más importancia?

El año 2020 enfrentó al mundo entero a uno de sus momentos más difíciles con el contexto pandémico. En el ámbito económico, el estrés se reflejó en el mercado de valores con caídas récords nunca antes vistas desde la crisis de la Gran Depresión. 

Entre finales de febrero y marzo de 2020, el S&P500, uno de los índices económicos más importantes de Estados Unidos cayó un 35%. Caídas de esta magnitud no se alcanzaban desde la quiebra de los bancos en la crisis financiera del 2008.
El estrés económico contagió al mercado de criptomonedas, y este, al ser bastante susceptible a los cambios bruscos de precios, enfrentó caídas más estrepitosas.

Nada más entre el 12 y el 13 de marzo de 2020, el precio de Bitcoin cayó un 50%, desde los 8000 hasta los 3850 dólares. Al día del inicio de la caída se lo llamó el “jueves negro” debido al pánico que generó en el mercado cripto.

Pasaron tres meses y Bitcoin recuperó su pérdida revalorizándose un 168%, superando los 9000 dólares. Fue el momento clave para que JPMorgan revelara en uno de sus análisis que Bitcoin tenía “longevidad como clase de activo”, ya que se comportó “más resistente a la crisis que acciones, bonos y el oro”, una declaración significativamente distinta a la que había dado su CEO tres años antes.

Para enero del 2021, el referente de la banca aseguró que Bitcoin competía con el oro y que su precio podría alcanzar los 146 000 dólares. Muy lejos quedó la noción de que bitcoin es “un fraude”.

El cambio de narrativa

El precio de 9000 dólares ya es historia para Bitcoin, y a través de todo su recorrido alcista desde aquél jueves negro, las opiniones críticas empezaron a interesarse por la resiliencia de BTC. ¿Por qué Bitcoin es tan fuerte?

Así fue como el reconocido inversor de Wall Street Paul Tudor Jones llamó a Bitcoin “el mejor trade para la inflación”. De la misma manera se sumó el gran referente de la bolsa Stanley Druckenmiller, quien destacó a Bitcoin como un “atractivo resguardo de valor” luego de que años antes había declarado que prefería evitar a BTC.

Hasta BlackRock abrió sus puertas a invertir en Bitcoin, y gracias a él y los demás ejemplos mencionados, Wall Street empezó a mirar a Bitcoin con otros ojos.

Las grandes empresas

No solo los que se dedican a las inversiones se volcaron a bitcoin. Las grandes corporaciones también se interesaron por BTC, principalmente por su característica de reserva de valor frente a las incertidumbres económicas del dinero fiat.

Quote: Llamamos “dinero fiat” a las monedas de curso legal que emite un gobierno y que no tienen respaldo en metales preciosos.

MicroStrategy podría ser el caso más relevante. Desde una primera compra de 250 millones de dólares, la empresa líder en software de inteligencia terminaría comprando más de mil millones de dólares en la principal criptomoneda con una perspectiva de largo plazo que les permitiera proteger el valor de su patrimonio.

Después de MicroStrategy siguió Square, la empresa de servicios financieros fundada por el creador de Twitter Jack Dorsey. Su compra fue de 50 millones de dólares.

Pero el mayor referente del momento fue Tesla. La compañía líder en producción de autos eléctricos rompió todos los récords con una compra inicial de 1,5 mil millones de dólares en bitcoin con la finalidad de diversificar sus ingresos por inversiones.

Muchas otras empresas se sumaron, pero entre todo el revuelo el mensaje fue claro: el entendimiento del funcionamiento de Bitcoin fue clave, y desde que quedó en evidencia su impresionante rendimiento, el precio finalmente pasó a ser un segundo plano cuando la característica del dinero escaso descentralizado prevalece.

¡Aprender sobre Bitcoin es fascinante! Te contamos más sobre sus fundamentos en el BuenPodcast episodio 8, con el título “No es sobre el precio, es sobre Bitcoin”. Podés escucharlo también en Spotify y Google Podcast.