China quiere “banear” la minería de Bitcoin: ¿se verá afectada esta criptomoneda?

Autor: Gonzalo Mora.

En los últimos días del mes de mayo volvieron a aparecer noticias de que China va a “prohibir” Bitcoin. Este tipo de enunciados sobre Bitcoin no son algo nuevo. Bitcoin fue “prohibido” en China en 2013, 2017, 2018 y nuevamente ahora en 2021. Si bien las noticias se basan parcialmente en novedades reales que comunica el gobierno de dicho país, como siempre, la realidad es más compleja. Vamos a ver a continuación entonces de qué se trata realmente esta nueva medida gubernamental y cómo influye sobre Bitcoin.

Todos los caminos conducen a China

Para poder tomar dimensión de la relevancia que tienen este tipo de noticias primero tenemos que conocer cuál es la relación que existe entre Bitcoin y el gigante Asiático. No es una novedad el hecho de que la mayor parte del minado industrial se realiza en este país. Si bien es muy difícil calcular el porcentaje exacto de mineros, bastará con ver que aproximadamente el 65% del hashrate total proviene efectivamente de este país. Lo siguen en la lista Estados Unidos con el 7,24% y Rusia con el 6,90%. Como vemos, la diferencia es sustancial.

Quote: el hashrate es una medida que permite observar el poder computacional usado por segundo para minar criptomonedas. Por ende, sirve indirectamente para calcular el gasto energético en el que incurren los mineros. 

La predominancia de mineros establecidos dentro del territorio chino es innegable. Y este hecho particular es para muchos un factor de riesgo a tener en cuenta, ya que podría considerarse como una muestra aparente de un grado de centralización considerable. También es un miedo recurrente el pensar que el gobierno chino podría un día nacionalizar y controlar el hashrate para realizar un ataque malicioso a la red. Lo cual, a esta altura, es muchísimo más difícil —por no decir imposible— de llevar adelante. 

De todas maneras, esta preponderancia explica el hecho de que cualquier movimiento del gobierno chino puede impactar de forma concreta en el corto plazo en el hashrate de la red de Bitcoin —y por ende, indirectamente, en su precio—. En efecto, esto fue lo que sucedió, ya que debido a las nuevas medidas, se pudo observar una caída importante en el hashrate. ¿pero, de qué se tratan efectivamente estas nuevas medidas?

La lucha por la energía limpia

Legislaciones restrictivas sobre la minería de Bitcoin rigen en China desde hace años. Esta vez, al parecer, las restricciones se dirigirán con mayor fuerza hacia las empresas mineras cuyas fuentes de energía sean intensivas en combustibles fósiles, principalmente carbón. No así cuando se trate de fuentes de energía renovables.

Estas medidas, se dan en el marco de un problema mayor al que se enfrenta China: la mala distribución de su sistema eléctrico. Debido a condiciones geográficas naturales, las grandes fuentes de energía de este país, tanto renovables como no renovables, se encuentran alejadas de los centros de mayor población. Y al no ser fácil de transportar, la energía se termina desperdiciando.

Esto deviene una situación fenomenal para los mineros, ya que logran conseguir energía eléctrica muy barata. Y si bien durante la temporada de lluvias la principal fuente de energía es hidroeléctrica, cuando llega la temporada seca, suelen trasladarse a las regiones intensivas en el uso de carbón. Combinado con el hecho de que las máquinas de minado se producen en este país, esto explica en gran medida por qué tantos mineros se radican en esta zona. 

¿Si Bitcoin funciona tan bien en esta zona, por qué querrían impedirlo? Esta es una respuesta que solo el gobierno chino podría dar. De todos modos, es importante diferenciar al gobierno chino de los mineros radicados en china. Quizá, el gobierno quiera tener un mayor control sobre el uso que se le da a los recursos más contaminantes, a la vez que pretenda desarrollar mayor infraestructura que le permita transportar esa energía a las ciudades más pobladas sin recurrir a agentes externos como lo son los mineros. 

No hay mal que por bien no venga

Sean efectivas y severas las restricciones es algo que solo el tiempo podrá dilucidar. Lo cierto es que esta vez muchos mineros allí localizados están considerando seriamente afrontar la salida del país. Esto explicaría en parte la caída del hashrate a la vez que las métricas que indican una venta elevada de Bitcoin proveniente de billeteras de mineros. 

Y si bien esto afecta al precio de Bitcoin en el corto plazo, puede que en el mediano-largo plazo sea incluso beneficioso para la criptomoneda en su totalidad. Y esto es así porque la salida de los mineros de China hacia otras jurisdicciones más amigables daría por resultado una todavía mayor descentralización de la red. 

De esta forma se mitigaría bastante la narrativa que postula que China puede manipular Bitcoin, lo que en definitiva solo sirve para asustar a los nuevos o potenciales participantes de este sector en crecimiento. Lo mismo ocurriría con la narrativa que propone que Bitcoin es un desastre ecológico de magnitudes impresionantes. 

Bitcoin no necesita a China. La red seguirá funcionando como lo viene haciendo hasta ahora y no hay nada que ningún gobierno pueda hacer para detenerlo. Los cambios a corto plazo pueden resultar a veces mucho más grandes de lo que en realidad son. No dejemos que el árbol nos impida ver el bosque, que cada vez es más verde y no para de crecer.