Ethereum 2.0: estas son las mejoras de la red para la escalabilidad de DAI

Ethereum se ha destacado como la plataforma preferida para desarrollar proyectos de apps y protocolos descentralizados. De hecho, MakerDAO eligió a Ethereum para ser la plataforma nativa de DAI. Pero su red se enfrenta a grandes retos: la escalabilidad y los costos de transacción amenazan la viabilidad de Ethereum cuando la red alcanza picos de tráfico. ¿Cómo viene Ethereum 2.0 a solucionar estas largas demoras y comisiones infladas?

Utilizar Ethereum conlleva un costo dado por la oferta y la demanda

Ethereum es una plataforma descentralizada de software en donde cualquier usuario puede programar contratos inteligentes. Estos contratos no son más que aplicaciones que ejecutan instrucciones automáticamente según se den condiciones predeterminadas por los usuarios. Por ejemplo, nos permite liberar un pago por un producto una vez que confirmemos que lo recibimos y no antes.

Desde videojuegos hasta protocolos de préstamos, las posibilidades de lo que se puede programar en Ethereum son casi infinitas. Entre todas, programar dinero es una de las potencialidades más grandes de esta red, por esta razón, DAI nació allí para convertirse en la primera criptomoneda estable descentralizada.

Aunque cualquiera puede utilizar Ethereum sin restricciones, las transacciones en esta red tienen un costo. Cada usuario que desee realizar una transacción en Ethereum deberá pagar una comisión llamada “gas” en la criptomoneda Éther (ETH).

El ETH funciona como el combustible que mueve todas las transacciones en Ethereum. De esta forma, actúa como incentivo económico para los mineros que se encargan de mantener la seguridad de la red y la validez de las transacciones.

La red de Ethereum posee una capacidad limitada para procesar transacciones en un tiempo determinado, a esto se le conoce como “escalabilidad”. Actualmente, la escalabilidad no puede superar las 30 transacciones por segundo, un valor bastante bajo para una red que crece sin precedentes en cantidad de usuarios.

El precio del gas varía según la congestión de la red: cuando hay muchas transacciones pendientes de validación, el gas sube. Cuando hay pocos usuarios operando, el gas baja. De todas formas, cada usuario puede sugerir la cantidad de ETH que desea pagar como gas por su transacción según la rapidez con la que necesite que los mineros la aprueben. La red de Ethereum prioriza en la cola de trabajo aquellas transacciones con mayor comisión, y así, las que tengan menor comisión las dejará para después. Quienes pagan más gas, van a ver sus transacciones confirmadas más rápido.

¿Qué pasa cuando cientos de miles de personas quieren usar Ethereum a la vez y sólo se pueden procesar 30 transacciones por segundo? Aquellos que deseen sus transacciones confirmadas urgentemente se verán incentivados a pagar más gas, mientras que los que no puedan pagar una tarifa más alta quedarán con sus transacciones demoradas hasta que la demanda baje.

Por esta razón, Ethereum se enfrenta a un gran problema: no está preparado para recibir a tantos usuarios y mantener los costos de transacción lo suficientemente bajos para incluir a la mayor cantidad de personas posible en su nuevo paradigma financiero.

Ethereum 1.0, obsoleto

Ethereum 2.0, la segunda versión de la red, promete renovar su funcionamiento y eliminar estas debilidades relacionadas a la escalabilidad y los costos.

Pero antes de comprender cómo funcionará Ethereum 2.0, entendamos por qué Ethereum 1.0 resulta lenta y costosa. Lo que estaría quedando obsoleto parece ser el protocolo de consenso que valida las transacciones..

En primer lugar, podemos decir que la minería consiste en resolver problemas matemáticos complejos con computadoras muy poderosas para poder validar las transacciones de los usuarios. Cuando un minero logra resolver uno de estos acertijos antes que los demás, queda confirmada la transacción solicitada por el usuario. Al minero se le da una comisión por resolver el acertijo y confirmar la transacción: el gas que pagó el usuario es la recompensa que recibe el minero por sus servicios.

Sin embargo, la minería tiene sus limitantes. Las computadoras que se usan para minar son muy caras, al igual que la enorme cantidad de energía eléctrica que consumen. Además, a esto se le suma el costo de la mano de obra necesaria.  Estos tres puntos claves hacen a la minería una actividad muy costosa, y por lo tanto, la validación de las transacciones que se hacen en Ethereum también resultan caras. Los mineros no estarán dispuestos a trabajar si no reciben una buena recompensa a cambio.

En segundo lugar, la competencia entre mineros es feroz. Todos pueden validar cualquier transacción de Ethereum y quien lo logra primero es quien se lleva la comisión. Si todos los mineros trabajan sobre las mismas transacciones al mismo tiempo, se genera un cuello de botella cuando el volumen de operaciones aumenta, y el proceso de validación se torna ineficiente.

Ethereum 2.0, la solución

¿Qué mejora nos ofrece Ethereum 2.0? Se eliminará completamente la minería y se la reemplazará con un esquema de validación por bloques cien por ciento digital, sin la necesidad de computadoras costosas y grandes gastos de energía eléctrica.

Quote: la minería es un protocolo de validación llamado “Proof of Work” o Prueba de Trabajo. Por otro lado, existe otro protocolo de validación llamado “Proof of Stake” o Prueba de Participación. La Prueba de Participación consiste en bloquear una cantidad de criptomonedas en una bóveda digital, de esta manera el validador se registra aportando un valor económico a la red.

¿Cómo funcionará en Ethereum 2.0? Se bloqueará una cantidad específica de ETH (32 unidades obligatoriamente) en un contrato inteligente de la red de Ethereum. Así nacerá un nuevo “validador”, que reemplazará a la figura del antiguo minero. De esta manera, se implementará un nuevo protocolo de validación más limpio, eficiente y accesible.

Anteriormente, todos los validadores se peleaban por confirmar todas las transacciones, y esto era ineficiente. Ahora, con Ethereum 2.0, se dividirá el trabajo en grupos para que cada grupo de validadores se enfoque en un sector específico de la red. De esta forma, gracias a un trabajo en equipo, se podrán confirmar todas las transacciones de la red de manera más eficiente. A este proceso se lo conocerá como “sharding” (“fragmentación” en inglés), y a estas fragmentaciones de la red se les conocerá como “shard chains”.

Según el cocreador de Ethereum Vitalik Buterin, las mejoras explicadas anteriormente podrán hacer que Ethereum procese hasta 6.000 veces más transacciones de su capacidad actual.

Y ya que DAI corre sobre Ethereum, evidentemente la mejora en escalabilidad y costos para las transacciones de DAI mejorará con la misma magnitud.

¿Cuándo llegará Ethereum 2.0?

Aunque la explicación de la mejora en Ethereum resulte fácil de entender, el proceso de migración de Ethereum 1.0 a Ethereum 2.0 es bastante más complicado de lo que parece. Para esto, se pensaron tres fases para la completa implementación de Ethereum 2.0.

La llamada “fase 0” consiste en el registro de los primeros validadores a través del depósito de 32 ETH dentro del contrato inteligente correspondiente. Esta fase se completó exitosamente el 1 de diciembre de 2020.

La fase 1 consistirá en la implementación de las shard chains y la división del trabajo de los validadores. Se prevé que esta fase empiece en algún momento del año 2021.

Finalmente, la fase 2 consolidará todo el proyecto de Ethereum 2.0. Aunque se prevé que esta última fase entre en escena para el 2022, todavía no están delimitadas las características específicas que cumplirá.

¿Quieres aprender más sobre Ethereum? Te recomendamos escuchar nuestro BuenPodcast episodio 11 especialmente dedicado a la mejor explicación de Ethereum: