relacio-criptos-e-instituciones

¿La relación de las instituciones con las criptomonedas está mejorando?

Autora: Diana Aguilar

La adopción de Bitcoin y criptomonedas se ha convertido en un interés cada vez más evidente por parte de las instituciones regulatorias a nivel mundial. Desde sus comienzos más prohibitivos hasta un interés mayor en comprensión y regulación de la tecnología, veamos cómo ha evolucionado esta relación últimamente.

Pequeños grandes pasos

La historia reciente y acelerada del impacto de la inflación en las economías tradicionales dejó en evidencia el poder de las criptomonedas -especialmente stablecoins- como un escudo contra la devaluación de las monedas. Gobiernos y reguladores han tomado nota de este impacto, por lo cual estamos empezando a ver acelerados cambios en el acercamiento de las instituciones hacia las criptomonedas.

Un caso que resalta es la reciente noticia de la nueva ley emitida por la Autoridad Federal de Supervisión Financiera de Alemania (BaFin), la cual permite a los fondos institucionales invertir en criptomonedas. El ente regulatorio alemán tiene una larga historia de censura hacia las monedas digitales, por lo que esta regulación es un paso adelante que podría ser transmitido a instituciones internacionales igualmente conservadoras.

Así, si bien la prohibición del uso de criptomonedas sigue siendo una realidad en ciertos países, legalmente se ubican en un área gris que se empieza a colorear con regulaciones que permiten su adopción. 

Adopción y evolución

Una de las maneras más llamativas en que gobiernos e instituciones financieras centrales comienzan su apuesta por las criptomonedas es con el desarrollo de sus propias monedas digitales. Estos son proyectos que ya han sido anunciados por reguladores de China y la Unión Europea, además de India, Corea y Vietnam. Asimismo, el interés por este desarrollo ha llegado hasta Latinoamérica, donde en Brasil y Argentina es una discusión actual.

Asimismo, otra de las formas en que los gobiernos han ido adoptando las criptomonedas es mediante la experimentación regulatoria con servicios. Si bien este es un tema más bien polémico -las regulaciones tienden a chocar con los principios de privacidad en que está basado Bitcoin- el reto está en proveer una estructura legal de adopción para empresas y usuarios.

Justo ahora, el mayor voto de confianza a las criptomonedas es su implementación total. Esto comenzó con tímidos pasos desde la pequeña isla de Malta -ahora líder en regulación de Bitcoin y criptomonedas- hasta el primer anuncio de la adopción de Bitcoin como moneda de curso en El Salvador.

Actualmente, la discusión alrededor de las criptomonedas continúa con nuevos niveles de compromiso por parte de las instituciones. Actores influyentes como la Reserva Federal de Estados Unidos han comenzado a incursionar en el creciente potencial de las stablecoins, por ejemplo. De esta forma, poco a poco continuaremos viendo el impacto de este creciente interés institucional, en camino a la siguiente etapa de la economía digital.