¿Quién es Vitalik Buterin?

La mentre detrás de Ethereum, la segunda moneda más importante del ecosistema cripto, realizó una visita a Buenos Aires que nadie esperaba en el cierre de este 2021. En este artículo te contamos quién es Vitalik Buterin, el jóven genio que marcó un antes y un después en esta industria.

El niño prodigio 

El 31 de enero de 1994 nacía Vitalik en Kolomna, una localidad rusa ubicada a 100 km aproximadamente de Moscú. A la edad de 6, sus padres Natalia Amaline y Dmitry Buterin decidieron migrar en busca de mejores oportunidades laborales a Canadá. 

En esta nueva locación, Vitalik creció y potenció sus habilidades en diferentes disciplinas como matemática, programación y economía. Desde muy pequeño fue a un colegio para niños superdotados. 

Por supuesto ser un niño genio no es nada sencillo, y él supo afirmar que no fueron pocas las veces en que sólo quería ser un chico normal. El desarrollo de habilidades sociales no era su principal fortaleza. 

Solitario como era, Vitalik había entablado la mayoría de sus relaciones de forma online, por lo que se sentía muy apegado a las comunidades virtuales de las que él participaba. Una de ellas era a través del juego online World of Warcraft, le gustaba mucho jugar ese juego.

Pero en un momento dado, Blizzard, la empresa dueña de dicho juego decidió cambiar el efecto de un hechizo de un personaje muy querido por él. Lloró toda la noche hasta dormirse y en ese momento se dio cuenta de los “horrores que los servicios centralizados pueden traer”

El tiempo pasó y un jóven Vitalik de 17 años en búsqueda de un nuevo propósito para su vida, conoció de la existencia de Bitcoin en 2011, y si bien al principio era escéptico sobre esa tecnología, con el tiempo la misma no hizo más que interesarlo. 

Debido a la falta de dinero como de hardware para minar, Vitalik logró comenzar a acumular sus primeros bitcoins escribiendo artículos para un blog llamado Bitcoin Weekly

La facilidad con la que escribía y lograba digerir tópicos complejos para luego explicarlos de forma amena rápidamente permitió ganarse un lugar de voz autorizada. Y no pasaría mucho tiempo para que formara su propia revista, llamada Bitcoin Magazine junto con Mihai Alisie, futuro co-fundador de Ethereum. 

Un mejor Bitcoin

Luego de una conferencia cripto en 2013, Vitalik se dio cuenta de que la industria había llegado para quedarse. Es entonces cuando decidió que valdría la pena apostar de lleno por ella. 

Abandonó la universidad para poder contribuir a tiempo completo, Buterin estaba decidido. Durante un tiempo estuvo viajando por el mundo para conocer más de cerca los diferentes proyectos que estaban surgiendo. Así podría idear cuál sería la mejor forma de contribuir al ecosistema. 

Vitalik supo entender que el gran defecto de todos los proyectos imperantes tenían una gran complicación al querer construir sobre el propio protocolo de  Bitcoin. Al tratarse intencionalmente de un protocolo con un lenguaje de programación cuantiosamente limitado, crear aplicaciones complejas no era posible. 

Con solo 19 años pensó que de tener un protocolo con un lenguaje de programación Turing-completo, este podría ser capaz de desarrollar cualquier servicio digital. No solo lo ideó, sino que llevó esa idea a la práctica y así bosquejó el primer whitepaper de Ethereum. 

Su trabajo llamó la atención de varias figuras del ambiente y unos meses después el grupo de fundadores de Ethereum por él liderados reunieron fondos para desarrollar una versión funcional de esta prometedora idea. 

Con el dinero que recaudaron establecieron una organización sin fines de lucro en Suecia, la Fundación Ethereum. Esta fue la encargada del desarrollo del software de código abierto que pronto revolucionaría el criptomundo: Ethereum. El resto, es historia. 

Con varios años de distancia, hoy podemos afirmar que Ethereum es sinónimo de innovación. Genuinamente significó un gran paso adelante a nivel tecnológico de la industria en su conjunto. Además fue la herramienta que permitió un crecimiento exponencial de proyectos construidos bajo este nuevo paradigma. 

En su momento, este fue un proyecto increíblemente arriesgado, pero este jóven talento demostró estar a la altura de las circunstancias y se estableció como una de las figuras más relevantes de esta vanguardia que es la industria cripto. Solo el tiempo nos mostrará hasta dónde puede llegar su potencial, pero si algo es seguro, es que será siempre de magnitudes extraordinarias.